lunes, 27 de septiembre de 2010

Las TIC como recurso en la Educación Especial

Desde que tengo facebook y twitter me llegan novedades, noticias, y todo lo relacionado con las TIC (Tecnologías de la información y la comunicación) vinculadas a la educación. Por eso y como uno de los fines de las redes sociales es el compartir, les paso este link que los llevará a un video grabado por una docente española que nos cuenta cómo utilizar las TIC en la educación de niños con espectro autista


Espero que cada vez seamos más los docentes "enganchados" con la tecnología, para llevarles a nuestros alumnos una manera más atractiva, amena y actualizada de aprender, que nos animemos a recorrer juntos los caminos del conocimiento y de los aprendizajes, ya que en muchas ocasiones, son ellos los que nos llevan de la mano.

lunes, 20 de septiembre de 2010

Material didáctico para aprender el lenguaje

Buscando sobre este tema encontré dos videos explicativos que me parecieron buenos para ayudar a nuestros niños a estructurar el lenguaje. Hasta podemos armarlo en casa para enriquecer los estímulos dados en clase, ya que siempre es recomendable apoyar la actividad docente e incluso compartir el material con los compañeros. Los animo a elaborar algunas tarjetas con los intereses que tienen sus hijos para hacerlo más atractivo, espero sus producciones!!






viernes, 17 de septiembre de 2010

Nuevos descubrimientos acerca del lenguaje

Después de varias semanas sin entrar a mi blog, ( no me fuí de vacaciones, estaba estudiando para rendir finales!) publico una información que nos da cuenta de cómo las investigaciones avanzan y superan los conocimientos que hasta hace poco teníamos acerca de las áreas del cerebro responsables de la adquisición del lenguaje.

Como siempre, espero que les resulte útil e interesante, está bueno seguir investigando y acompañando con nuestro interés los resultados de las ciencias, especialmente de aquellas que nos aportan elementos para el trabajo con los niños.

lunes, 23 de agosto de 2010

Recursos concretos para hablar con los niños


Hablar con los niños es más fácil si comenzamos desde el nacimiento. Las mamás pasamos largas horas a solas con el bebé, podemos ejercitar contándoles pequeñas cosas: "ahora te voy a cambiar el pañal", "necesito que me esperes un ratito", "te duele la panza y por eso estás llorando", "es muy difícil ser bebé", etc. De a poco percibimos que, cuando acompañamos nuestras maniobras con la explicación adecuada, todo resulta más suave, el bebé se tranquiliza, no hay oposición. Va aprehendiendo el mundo a través del amor y la comprensión lógica de todo lo que hace, siente, le acontece, es.
Es indispensable hablar en primera persona, porque es la manera màs cercana de transmitir la verdad, sin emitir juicios. Si hablamos de nosotros mismos, los niños darán crédito a nuestro dircurso. De lo contrario serán palabras huecas. Los niños responden solidariamente si se sienten respetados y se encuentran en las palabras del adulto un mensaje que les llegue al corazón.
Hablar en primera persona es siempre revelador. No estamos acostumbrados, y para lograrlo es necesario estar continuamente atentos. Tenemos la tendencia de culpar a los chicos, a la sociedad, al clima, a la escuela o a nuestro pasado, pero ninguna de estas excusas no lleva al camino del entendimiento personal ni al entendimiento con los demás.
Cuando hablo desde mí no hay discusión posible. Al contrario, se genera comprensión y acercamiento. Hablar con los demás es sencillo si comprendemos que estamos incluidos en el escenario, es decir, si nos involucramos. Hablar con los niños es más sencillo aún, ya que nos responden con el estado más puro y genuino del alma. Sólo se requiere estar al habla con uno mismo.
Disfruten de este video con la canción "Solo" de Caetano Veloso

sábado, 14 de agosto de 2010

Los niños pequeños son personas pequeñas

La capacidad de comprensión de los niños pequeños
(hablar con ellos)

Nos resulta disparatado imaginar que los bebés y los niños pequeños son seres que llegan al mundo con total capacidad para amar, ser amados, y entrar en comunicación con los demás.
La costumbre de hablar con los niños es poco frecuente por eso parece "rara". Suena ridículo dar explicaciones a un bebé que en apariencia sólo sabe llorar, mamar y ensuciar los pañales.
Que un niño no pueda aún utilizar el lenguaje verbal, no significa que no lo comprenda. Partiendo del preconcepto: "son chiquitos y no entienden" nos permitimos dar escasa información a los bebés: nos vamos a trabajar-desaparecemos- y volvemos ansiosos -aparecemos- sin explicación alguna. Tomamos decisiones personales o familiares que los involucran, los dejamos al cuidado de otras personas, manipulamos sus cuerpos, los llevamos al supermercado, toleramos que personas desconocidas para ellos los alcen, etc; sin darles la oportunidad de encontrar un sentido a cada situación y a la manera personal de acomodarse a ella.
En cambio, los adultos nos manejamos con una cierta información con respecto a los otros.
Lo que entre adultos consideramos "irrespetuoso", nos parece natural en relación con los niños.
¿Porqué es necesario que los niños sepan lo que va a suceder?
Porque tienen derecho a organizar su entendimiento, al igual que los adultos. Un niño se "prepara" para vivir en ausencia de su mamá durante tres horas, se "prepara" para aceptar rostros desconocidos que se vuelven "amigables" si la mamá los nombra, se "prepara" para ir al supermercado que es un lugar ruidoso con luces brillantes, donde la mamá está apurada y no le presta atención. Los adultos también nos sentimos mejor si en una fiesta el anfitrión trata con amabilidad a otras personas, si sabemos cómo se va a desarrollar nuestra jornada, si conocemos nuestras alternativas.
Por eso, tomemos la costumbre de hablar con los niños, por pequeños que sean. Cada mañana contémosle cómo será el día. Si tenemos que dejarlos, expliquémosles qué harán ellos en nuestra ausencia, qué van a comer, adónde van a ir a pasear, en fin, démosles toda la información banal y doméstica. Y más imprescindible aún, hablemos con los niños sobre lo que nos pasa, lo que sentimos, sobre el origen de nuestras preocupaciones, los motivos de nuestras alegrías, los proyectos y los deseos, los logros y las dificultades, los amores y desamores, los regalos y las pérdidas. Conectémonos con nuestros procesos internos aunque no sean prolijos y hagamos la prueba de hablar de ello con nuestros hijos. Hablemos. Hablemos porque nuestros niños nos escuchan. Nos comprenden y nos protegen. Y, por sobre todas las cosas, cuando ellos manifiestan las preocupaciones que son nuestras, sólo hablando con claridad de ellas, los separamos de la emoción.
En la medida en que escuchan la situación conflictiva, contada por su mamá, pueden separarse de la angustia. En la medida en que saben de que se trata, quedan separados de la angustia. Dicho de otro modo, si el nudo del conflicto es visto en su real dimensión, el niño ya no tiene que hacerse cargo de mostrar la situación a resolver. Ya retornó a la comprensión de la mamá, y esa pregunta inicial ¿que me está pasando? es fundamental en la búsqueda de la verdad.

En próximas publicaciones hablaremos de recursos concretos para hablar con los niños.

Contenidos extraídos del libro "La maternidad y el encuentro con la propia sombra" de Laura Gutman Edit. del nuevo extremo, 7ª edición

viernes, 6 de agosto de 2010

Día del niño

Me cuesta decir que hay un día del niño, creo y me parece que muchos comparten conmigo que todos los días debemos pensar en los niños. Ellos deben ser preocupación, ocupación y prioridad de los estados, de sus gobernantes, de las instituciones. Ellos son el futuro de nuestra sociedad y esta aseveración no debe ser sólo declamada, sino vivida. Por eso hoy quiero dejar una pequeña reflexión dirigida especialmente a los padres, que, muchas veces por falta de tiempo se pierden de vivir . Creo que ese espacio, por pequeño que sea, lo debemos buscar. Porque dejan huellas positivas en el alma de sus hijos, y lo acompañarán por el resto de sus días. Esta reflexión tiene forma de poema, me la acercó una amiga, y se las comparto deseando que puedan ponerla en práctica ya, hoy.
Abrace a sus hijos

Madre, acaricie a sus niños.
Padre, abrácelos firmemente.
Permita que ellos sepan que los aman
por la mañana, al mediodía, y por la noche.
Ponga sus brazos alrededor de ellos,
sosténgalos cerca suyo,
sienta el latir de sus corazones,
la vida nueva que Usted hizo.
Ruede por el suelo con ellos,
bromee, ría y juegue,
escuche lo que tienen que decirle,
ellos tienen mucho para contarle.
Tome tiempo para conocerlos,
vea el color de sus ojos.
Aprecie a esa persona tan profunda
dentro de sus pequeñas mentiras.
Permita que corran sus dedos por sus cabellos,
doble su cabeza,
llene sus corazones con palabras de alabanza,
haga de su hogar su lugar favorito.
Abrácelos estrechamente en el sofá
y mire un programa de televisión,
cante con ellos o comparta la lectura de un libro
y ayúdelos a crecer en su mundo.
Tome un tiempo para caminar en el parque,
sosténgase de la mano,
huela las flores, alimente los patos,
construya castillos en la arena.
Madre, acaricie a sus niños,
Padre, abrácelos firmemente.
Muéstreles que ellos son un regalo,
ámelos para que se sientan bien.


Y ahora para completar la emoción, un video con una canción increíble... disfrútenla!











viernes, 30 de julio de 2010

Semana de la lactancia materna





Como ya he publicado en otras oportunidades revalorizando la lactancia materna, en esta oportunidad y con motivo de recordarse en esta semana especial este hecho, comparto este artículo... y felicito a todas las mamis que no miden el cansancio y esfuerzo que implica amamantar pensando en lo mejor que pueden darle a su bebé. Gracias a todas y sean voceras de las bondades que significa esta capacidad de toda mujer!!

1.5 millones de niños de menos de 5 años pueden salvar su vida si recurren a la leche materna

La OMS dijo que el amamantamiento exclusivo durante 6 meses, seguido por una alimentación sólida combinada con leche materna por un total de dos años, puede salvar anualmente la vida de más de 1,5 millones de niños menores de cinco años.



La Organización Mundial de la Salud (OMS) emitió un comunicado recordando la importancia de la leche materna en la salud y las oportunidades de supervivencia de los niños.

Como anticipo a la semana de la lactancia, que se celebra del 1 al 7 de agosto, la OMS subrayó que ése es el alimento ideal para los recién nacidos.

La leche materna es segura, tiene los nutrientes necesarios para el desarrollo, y contiene anticuerpos que ayudan a proteger al bebé de enfermedades comunes durante los primeros meses de vida.

La OMS agregó que el amamantamiento exclusivo durante 6 meses, seguido por una alimentación sólida combinada con leche materna por un total de dos años, puede salvar anualmente la vida de más de 1,5 millones de niños menores de cinco años.

Indicó que las cifras de lactancia exclusiva por seis meses se han elevado a un 35% a nivel global.

Pero alertó que aún hay muchas madres que dejan de amamantar a sus hijos en las primeras semanas por diversas razones, incluida la falta de asesoramiento profesional en los centros de salud.

En ese sentido, instó a los servicios sanitarios a implementar la estrategia de la OMS y UNICEF conocida como “Diez pasos para el amamantamiento exitoso”, que incluye recomendaciones para apoyar a las madres y a sus bebés en los hospitales y tras ser dados de alta.

El amor materno engendra confianza




Los bebés que reciben mucho afecto de sus madres estarán mejor preparados para enfrentar el estrés y las tensiones siendo adultos.

Esa es la conclusión de un estudio llevado a cabo en Estados Unidos con cerca de 500 personas a quienes se siguió desde la niñez hasta la adultez.

La investigación -publicada en Journal of Epidemiology and Community Health(Revista de Epidemiología y Salud Comunitaria)- encontró que los abrazos, besos y delcaraciones abiertas de amor de la madre a su bebé parecen fomentar la capacidad de resistencia y recuperación emocional.

La clave, afirman los investigadores, podría ser un vínculo fuerte y seguro entre la madre y el hijo.

A pesar del creciente interés que existe en el papel que juegan las experiencias de los primeros años de vida en la salud adulta, casi no ha habido estudios que hayan podido seguir a los participantes desde la niñez hasta las etapas posteriores de la vida.Los investigadores de la Universidad de Duke, en Carolina del Norte, sí pudieron seguir ese registro con 482 personas que participaban en el Proyecto Perinatal de Colaboración Nacional.

Los científicos midieron con pruebas psicológicas la calidad de la interacción entre las madres y sus bebés cuando éstos tenían ocho mesmes.

Al final de cada sesión, el psicólogo calificó la forma como la madre respondía a las emociones y necesidades del niño.

La cantidad de afecto y atención que la madre daba su hijo también fue clasificada, con marcadores que iban desde "negativo" a "extravagante".

Posteriormente, cuando esos bebés cumplieron en promedio 34 años, se estudió su salud mental usando pruebas estándar para clasificar síntomas que incluían tanto factores específicos como ansiedad y hostilidad como niveles generales de aflicción.

También se preguntó a los participantes si pensaban que sus madres habían sido afectuosas con ellos y debían responder con marcadores que iban desde "fuertemente de acuerdo" hasta "fuertemente en desacuerdo".

Mejor preparados

Los resultados mostraron que los niños que recibieron mucho afecto de su madre podían manejar de mejor forma todos los tipos de aflicciones.En particular, los niños de madres cariñosas podían tratar mejor la ansiedad que los niños de madres emocionalmente indiferentes.

"Es sorprendente que una breve observación del nivel de cariño materno en la infancia esté asociada con la angustia que puede enfrentar ese niño 30 años después", afirman los investigadores.

Y agregan que estos resultados comprueban la creciente evidencia de que la primera infancia auida a establecer las bases de las experiencias más tarde en la vida.

Pero señalan que no puede descartarse la influencia de otros facotres, como la personalidad, la educación y la vida escolar.


Tal como explica la doctora Terry Apter, profesora de psicología del Newham College de la Universidad de Cambridge, "lo que realmente se desea es tanto receptividad como afección, es decir, una madre que está "sincronizada" con su bebés".

"Los bebés no nacen sabiendo cómo regular sus emociones. Lo aprenden cuando se sienten angustiados y se les tranquiliza".

"Y una madre receptiva y sensible podrá detectar la señal que indica cuando su bebé ya ha tenido suficiente".

Es decir, agrega la psicológa, una madre receptiva no sólo sabrá cuándo hay que dar un abrazo sino también cuándo debe dejar de darlo.

"Porque ningún niño de 12 años se sentirá bien al ser abrazado y besado por su madre como si fuera un bebé", expresa la doctora Apter.

viernes, 23 de julio de 2010

Cómo estimular el gateo

Enseñar al bebé a estar boca abajo es el primer paso para la estimulación del gateo. Sin embargo esto que parece tan natural, los padres prácticamente ya no lo hacen. Creo que una de las razones es el consejo que hoy día dan los pediatras para prevenir la muerte súbita(incluso por miedo, tampoco despiertos los ponen en esta posición) y al uso excesivo de "porta bebés" como silla nido, andador, saltarín... que limitan la capacidad de movimiento de los niños.
Rosina Uriarte, española diplomada en Estimulación temprana, recomienda a partir de los tres o cuatro meses y siempre bajo vigilancia, ponerlos a ratos de panza para que vayan ejercitando la musculatura. Se les puede colocar un objeto interesante a su alcance de manera que con el tiempo comiencen a empujarse con los pies y a estirar los brazos. Así surgirá el arrastre y luego el gateo.
Es posible que el niño en un principio no se sienta a gusto en esta posición, por ello lo recomendable es no dejarlo solo y colocarse a su misma altura. Si llora, hacer que aguante un poquito solamente y cada día intentarlo de nuevo dejándolo un poco más. No le pasará nada.
Luego, se lo puede colocar sobre sus cuatro apoyos, manos y rodillas, y mecerlo hacia adelante y hacia atrás. Esto es algo que hacen naturalmente y que les ayuda a tener la fuerza para poder gatear. Además los movimientos rítmicos suelen resultarles agradable( se puede ponerle música)
También se recomienda tomar al niño por la panza o ponerle una toalla alrededor de ésta y sujetarla desde arriba, para favorecer la posición del gateo, se puede probar ponerle un almohadón debajo del tronco para ayudarlo a colocar rodillas y manos en el suelo.
Es importante que toda la familia juegue gateando, pasando debajo de sillas o haciendo carreras para que el niño lo vea como algo divertido y quiera participar.

Los invito a ver el video que nos muestran las peripecias de un bebé en dichos aprendizajes...





El gateo del bebe (Desarrollo motor)